
Coaltwon, Illinois, 1902. John Ashley es acusado de asesinar a su amigo Breck y es devuelto a la libertad por unos misteriosos sujetos cuando era conducido a la cárcel. Esta novela cuenta la historia de la familia Ashley antes y después de estos sucesos. Todos ellos son poco convencionales y de notables cualidades y sus vidas resultan atractivas e interesantes para el lector.
Dos temas: uno, la existencia de seres especialmente dotados para ayudar a los demás, una especie de nuevos mesías (no en sentido religioso); el otro, la vida como tapiz con miles de hilos anudados y entrelazados, la dificultad de captar el sentido global. Ambos recorren toda la obra, quizás como excusa para Wilder para ir de aquí para allá en el tiempo y el espacio, cerrando muy a su aire todas las subtramas.

