Deptford 1

El quinto en discordia es la primera novela de la Trilogía de Deptford. La idea es que en el teatro de la vida que nos cuenta están el protagonista, el antagonista, la persona más cercana a cada uno de ellos y un quinto personaje menos directamente implicado pero clave al fin. Y ese es el narrador de esta historia, a modo de memorias desde su vejez de profesor recién retirado. Todo empieza en un pueblo de Canadá a principios de siglo.

Dos «amigos», Ramsay (profesor, narrador, intelectual, el quinto en discordia) y Staunton (triunfador, representante del éxito material); un tercero, Dempster (la magia). La guerra, la amistad, el amor, la marca de la formación religiosa, historia y mito, la fuerza de la pulsión sexual.

No me ha gustado ni la mitad que Angeles rebeldes, aunque debería leer las dos continuaciones antes de lanzarme a un juicio global. Está muy bien escrita.

Golf como los pros

El golf consiste en un 95 % en dominar un solo movimiento, el swing, y un 10 % en aprender una serie de técnicas y reglas. Al menos es la idea que me he hecho hasta ahora. Todo el mundo habla de la importancia de la naturalidad, la fluidez y de la consistencia del swing pero no hay movimiento más complejo y menos natural. Eso explica que haya cientos de libros que lo analizan. No exagero, cientos.

Estos días he elegido uno: Juegue al golf como los pros, de Edward Craig. Está bastante bien y me ha sido útil. analiza todos los aspectos de juego poniendo a un profesional como referencia. Hasta 50. Una pequeña biografía y 4 viñetas con fotos. Sencillo y claro, imposible no sacar un montón de cosas de él. Es bastante reciente, de 2007 y editado por Tutor.

Fabricar un libro

O como sacarse un librito de la manga.

Hay personas a las que les pasan cosas y personas que saben contarlas con gracia. Stewart tiene estas dos cualidades, además de las de ser un aventurero, un tipo sencillo e idealista y alguien lleno de curiosidad y con evidente don de gentes. Un buen día dejó Inglaterra y se compró un cortijo en la Alpujarra granadina. Esta experiencia la contó con éxito en Entre limones y en Un loro en el limonero. Antes hizo otras muchas cosas: entre ellas esquilar ovejas, viajar, conducir aviones, aprender cocina francesa, o tocar en un grupo de música. También aprendió a navegar y es lo que nos cuenta ahora, un viaje por las islas griegas y otro por el Atlántico norte.

Es el clásico libro de viajes, lleno en este caso de detalles marineros, con su jerga característica, contado con las cualidades de Stewart que se señalaban al principio. Pasajes exóticos, choque de culturas, camaradería, peligros, sentido del humor, capacidad de disfrutar de cosas pequeñas y sencillas. No hay pretensiones literarias, sólo el valor de compartir experiencias de modo amable. El material parece endeble para hacer con él un libro, aunque se hayan añadido al final algunos poemas, pero proporciona un rato de agradable lectura incluso para los que no tengan afición al mar.