Ultimos diarios de García Martín

García_Martín_Para_entregar_en_manoTercer tomo que leo de los Diarios de García Martín, penúltimo publicado, correspondiente a 2008 y 2009. Obviamente reincido porque me interesan. Ya dije al respecto esto y esto otro.

Muchas cosas suyas se me van haciendo familiares: sus colecciones de jardines, puentes e historias de fantasmas; dimes y diretes literarios; viajes y excursiones; actos literarios; cuestionarios, aforismos, recuento de enemigos; óperas, bares, tertulias; citas y anécdotas históricas. Estos libros me parecen un bazar apasionante.

Y, sin embargo, no comparto ninguna de sus ideas sobre temas más importantes. Sus pensamientos sobre el alma, Dios, el multienamoramiento o el egoísmo me parecen provocaciones a veces pedestres,  chispazos escandalizantes de tipo wildeiano. No sé hasta donde habla del todo en serio.

Me salto todos los poemas suyos o ajenos.

Como con los otros dos, vuelvo a anotar muchas cosas para volver sobre ellas.

Wallant. El prestamista

WALLANTSol Nazerman tiene 46 años y vive como prestamista en Nueva York. Le va bien, porque se ha aliado a un mafioso que usa su negocio para blanquear dinero. Vive atormentado por su pasado (campos de exterminio nazi) y por la miseria que ve cada día. Vive con su hermana y la familia de ésta, tiene una amante, es cortejado por una mujer soltera e intenta enseñar el oficio a un joven negro ambicioso. Antes de tatuarse números azules en los brazos fue profesor universitario en Polonia y sigue leyendo muchos libros en varios idiomas.

La tortura interior de Nazerman es desoladora y convierte todo lo que le rodea en ceniza. Es sarcástico, huraño y taciturno, dice a cada uno cuanto piensa y prescinde de todo fingimiento y cortesía. Una bomba para las relaciones humanas. Está rodeado de gente hastiada que ya casi ni intenta mejorar. Hay situaciones y escenas tremendas y difíciles de olvidar.

Me ha parecido una novela seria y muy bien escrita. Al mismo tiempo muy desesperanzadora.

Wallant pertenece una brillante generación de norteamericanos judíos (Philip Roth, Malamud, Bellow, Mailer) pero murió repentinamente en 1962, con muy pocos libros todavía a sus espaldas.

Pensamientos y rivarolianas

RIVAROLRivarol, inteligente conocedor del alma, otro francés aristócrata de salón que levanta acta sobre la conducta humana. Ironía, profundidad y estilo limpísimo (“Es bueno no vestir demasiado el pensamiento”). Sus aforismos, que toman el relevo a Voltaire en agudeza y humor, hablan de la razón, la filosofía, Dios, las pasiones; las limitaciones del hombre (especialmente las que nos impone nuestro orgullo); la riqueza material, el tiempo, la muerte; la política; el talento, la mediocridad y el estilo.

Se lo compara con Lichtenberg, aunque en mi opinión el francés es superior. Yo lo veo más bien a la altura de Chamfort de quien, por cierto, era oponente político y sin embargo amigo.

Algunos ejemplos:

Hay que matar el orgullo sin herirlo, pues si lo herimos no muere.
*****
No mientas nunca a alguien en quien deseas tener confianza. Desde que le digas la primera mentira, te costará mucho creerle.
*****
Si me pusiera una máscara diaria, quien hubiese dibujado cada una de ellas aún no habría concluido mi retrato.
*****
Hay sólo una moral, como hay sólo una geometría: ambos términos no tienen plural.

La segunda parte recoge algunas de sus ocurrencias de salón, réplicas y bromas donde se le ve divertido pero también impaciente y altanero:

Cuando apareció el libro de Madame Stäel sobre las pasiones, ésta le preguntó:
–  ¿Qué piensa de mi libro?
–  Lo mismo que usted, señora, no pienso.

Yo me pregunto, ¿por qué una edición española tan enclenque? Apenas doscientos pensamientos. ¿Lo demás es peor? No creo. Esta literatura interesa a pocos, pero a esos pocos les interesa toda, reservándose cada uno el derecho al descarte.