Modismo que procede de Francia, del tiempo de las persecuciones contra los hugonotes que culminó en la histórica «Noche de San Bartolomé», episodio sangriento de las luchas religiosas que asolaron Francia en la segunda mitad del siglo XVI. El hecho fue promovido por Catalina de Médicis y el duque de Guisa quienes instigaron a llevar a cabo una matanza de hugonotes (seguidores de Calvino), la noche del 24 de agosto de 1572. Según algunos historiadores, en aquellos tiempos, la reina Catalina de Médicis mandó construir, en las paredes de sus palacios, conductos acústicos secretos que permitieran oír lo que se hablaba en las distintas habitaciones, para así poder controlar cualquier conspiración en su contra. La frase las paredes oyen, con el tiempo, pasó a ser utilizada como señal de advertencia acerca de lo que se dice en determinado momento y lugar.
Stegner. Angulo de reposo
El efecto Doppler es una ley física según la cual el sonido de lo que se acerca es mayor que el de eso mismo cuando se aleja. Aplicado a esta novela, quiere decir que desde el presente (1970), el narrador (nieto de la protagonista) tiene un eco leve aunque útil de los hechos ocurridos en el pasado (1976-1890) de su abuela. También tiene acceso al «ruído» fuerte porque conoce las cartas, los cuadros, los libros y los periódicos de la época que se analiza.
Su abuela era una artista refinada algo snob, más señora que mujer y su marido un ingeniero pragmático, mucho menos cultivado intelectualmente, más hombre que caballero. Y, sin embargo, dos criaturas tan distintas alcanzaron el ángulo de reposo, equilibraron al final sus existencias en busca de la felicidad que se puede alcanzar en la tierra.
Autoestop galáctico
Douglas Adams (1952-2001) comenzó una radio comedia en la BBC en 1978, de ahí vinieron los libros (hasta cinco), las series de TV y la película.
La Guía del autoestopista galáctico es una especie de libro electrónico que te dice todo lo que necesitas saber sobre cualquier cosa.
Ford Prefect (extraterrestre investigador para la Guía) y Arthur Dent (humano) salen de la Tierra 5 mínutos antes de que sea destruída por los vogones. Son recogidos por Zaphod, Presidente de la Galaxia Imperial, en una nave robada (el Corazón de Oro) con propulsión energética secreta, y llegan a un planeta con supuestas riquezas (Magrathea) que se dedicaba a fabricar planetas por encargo (entre ellos, la Tierra, encargada por…¡ratones!). Les acompañan otra humana y un robot con depresión.
