Barbarismos de Andrés Neuman

NEUMAN_BarbarismosEl polifacético escritor argentino ya ha frecuentado las distancias breves (microrrelatos, haikus, aforismos o entradas de su blog) y ahora da un paso más ciñéndose al mínimo espacio de una definición alternativa. Con frecuencia con dos palabras (sustantivo más adjetivo), a lo más una breve frase, ensaya imaginativas ocurrencias –casi mil- que conforman una visión completa de la vida, de la A a la Z.

Los hallazgos y festivas asociaciones, que los hay en esta sátira claramente deudora de los célebres Diccionarios de Flaubert (…de tópicos) y Bierce (… del Diablo), vienen sobre todo por el lado del ingenio, certeras asociaciones que se apoyan en el contraste, en la unión sorprendente de conceptos en principio enfrentados.

La clave chispeante, a veces divertida, el hallazgo novedoso, la imagen acertada, todo lo que hay de fértil y hasta brillante en estas páginas, no deben esconder sin embargo, y aquí la objeción mayor a la obra, la plana definición del hombre que recorre el texto. Resumidamente: el compromiso es un error abocado a la traición y el matrimonio un desencuentro permanente; quien tiene convicciones es un fósil, se autoengaña o aísla al vacío sus principios; siempre estamos mal o muy mal, sólo nos oímos a nosotros mismos y la esperanza es una fantasía olímpica; interés propio, dinero y poder mandan; la trascendencia es una cuestión de risa.

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Adiós a García-Valiño

GARCIA-VALIÑO_SócratesEl sábado falleció Ignacio García-Valiño, un escritor aragonés de cuarenta y seis años. Le conocí en el Colegio Mayor Albayzín, en Granada, donde comió y compartió un rato de tertulia con los que entonces vivíamos allí. Era cordial, agudo y, naturalmente, estaba pirado por la literatura. Leí por entonces dos de sus novelas y me pareció un narrador con talento. Rescato del baúl de los recuerdos lo que escribí en 2003 sobre su quinta novela:

García-Valiño (Zaragoza, 1968) se suma aparentemente en su quinta novela a la estela de Pérez-Reverte y continuadores (Asensi, Fernández, Somoza, etc): un detective y un asesinato misterioso que resolver, un clima y unos personajes cultos. A la vez, se apunta  a la corriente de divulgadores de filosofía aplicada a la vida corriente que ha dado en los últimos años títulos de éxito como los de Marinoff (Más Platón y menos Prozac) o Botton (Las consolaciones de la filosofía), entre otros. Una apuesta en busca de ventas y crítica, las dos caras del éxito.

Aspasia de Mileto, muerto su esposo Pericles, regenta un prostíbulo de lujo en Atenas. Además de dominar las artes del placer, sus pupilas están formadas en la literatura, la historia, la música y el pensamiento, en oposición el papel marginal que se reserva a la mujer en esa sociedad. Anito, uno de los principales instigadores de la muerte de Sócrates, es encontrado muerto en las dependencias de Aspasia y Pródico de Ceos, sofista, será el encargado de investigar el crimen.

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Dichos y contradichos de Karl Kraus

KRAUS_DichosKraus (judío austriaco) es el satírico más importante en lengua alemana del siglo XX. En 1899 fundó la publicación Die Fackel (La antorcha), que escribió completa en solitario desde 1911 hasta su muerte en 1936. Ejercía su «antiperiodismo» obviando la regularidad, obligándose a pensar y evitando escribir de forma descuidada. Desde 1910 ofreció hasta su muerte lecturas públicas de sus textos. Con estas dos actividades, a las que hay sumar los innumerables procesos que entabló, perseguía su propósito de restablecer la moral pública. Solitario, intrépido, incorruptible y progresista. Hay que saber que se bautizó en 1911 y que abandonó la iglesia católica en 1923.

Escribió tres volúmenes de aforismos: Dichos y contradichos (1909), Contra los periodistas y otros contras (1912) y De noche (1918). En España podemos encontrar en Minúscula (2003) los aforismos de 1909 y en El Acantilado (2011) una selección de artículos de Die Fackel.

Es en bastantes momentos deslumbrante. Se hace antipático el tono constante de superioridad y su visión negativa de los demás. Me refiero a los varones, porque lo que opina sobre las mujeres es irrepetible, resulta sonrojante incluso leyéndolo a solas en tu habitación. Es del estilo satírico agresivo, no de los graciosos. Casi todo el mundo es estúpido, y la palma se la llevan los funcionarios y los periodistas.

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