Byatt

Decepción. Esta novela (1978) de A. S. Byatt empieza bien: ambiente universitario, una familia de componentes a cual más interesante, la confección de un drama histórico sobre Isabel I, un estilo estupendo aunque demasiado serio. Pero luego casi todo se va en las obsesiones sexuales de los personajes. Casi todos los personajes tienen historias turbias y hay bastantes pasajes descriptivos (adulterios, animalismo, homosexualidad, abuso de menores,…) Una sorpresa para mi porque no tenía yo a esta autora entre este tipo de escritores. Por lo demás es un libro difícil y lleno de referencias cultas que captarán muy pocos (entre los que no estoy). Shakespeare por todos lados y docenas de poetas ingleses para mi desconocidos. Una literatura muy intelectualizada. Religión (más bien agnosticismo), ciencia, arte y sexo son los temas. Es el primero de una tetralogía que se publicó hace años y que yo no voy a seguir.

Una pena, porque Posesión me gustó (aunque también es algo larga y pesada).

Mamet


He leído dos obras de David Mamet. Glengarry Glen Ross, una pieza de teatro en dos actos y Casa de juegos, guión de una película escrita y dirigida por él.

No están mal, pero no ha sido una lectura destacable.

La primera cuenta un episodio histérico entre vendedores de una empresa obsesionados por el éxito y los resultados. Competencia feroz.

En la segunda asistimos al descubrimiento del propio lado oscuro por parte de una psiquiatra. Entre en contacto con unos timadores y termina superándolos. ¿Conseguirá al final perdonarse a sí misma?

Por situarle, Mamet es guionista de espléndidas historias como El caso Winslow, Vania en la calle 42, Veredicto final o Los intocables de Eliot Ness.

[Foto: Fotograma de Casa de juegos, de David Mamet]