El leopardo y la montaña. Breem

BREEM_LeopardoTercera de la novelas de Breem publicada en España. De la Britania romana nos vamos a Waziristan, en la frontera de la India británica con Afganistán, 1920. El experimento de la milicia pastún al servicio del Imperio se pone a prueba cuando toda la unidad militar del mayor Sandeman tiene que retirarse de su fuerte: el emir de Kabul ha proclamado la yihad. Afridis, mahsuds y wazires tienen que decidir con quienes están.

Para Sandeman no sólo está en juego su vida. Este es “su” proyecto. Es un hombre mediocre con un futuro incierto, que ha puesto mucho en este difícil destino militar.

La aventura de la retirada es dramática y está muy bien contada. 120 kms y 4 días. Muerte, estrategias, proverbios pastunes, momentos de balance de toda una vida. Como le ocurría a El enviado de Roma, no es tan sobresaliente como la insuperable El águila en la nieve, pero sí una buena novela.

Diario del artista. Gil de Biedma

GIL-DE-BIEDMA_DiarioEn un solo volumen recoge Galaxia Gutemberg toda la obra de Gil de Biedma: su Diario, su poesía (Las personas del verbo, 1975 y 1982) y sus ensayos y estudios literarios (Al pie de la letra, 1980).

El Diario, lo que he leído, correspondiente a 1956, cuando tenía veintisiete años, tiene tres partes: I, un viaje profesional a Filipinas; II, un breve informe producto de ese viaje; y III, el resto de su año en Barcelona. La parte III se publicó en 1974 con el título Diario del artista seriamente enfermo, y es la que vale la pena: leer y escribir, familia y amigos, citas, versos, tuberculosis, cartas, trabajo, un escritor sensible, culto y muy preparado. La parte II no tiene mucho interés y apareció, con la I, en la versión completa que se publicó en 1991 (Diario del artista en 1956). La parte I está plagada de relatos de encuentros homosexuales.

Un pasaje para que vean el tono y los asuntos:

Los españoles no ofrecemos demasiado interés en lo que se refiere a manifestación psicológica. Asombra comprobar de qué pocas cosas está hecho por dentro un español. Somos muñecos de resorte y así resulta aburrido nuestro trato y extremosa y simple nuestra literatura. Nuestra intimidad es esteparia e inmemorial.

Ratas en el jardín. Diarios de Valentí Puig

PUIG_Ratas_jardínDiario serio, reflexivo, lo que se espera de un escritor que aparece con corbata en la solapilla. Gente de la isla (Mallorca), recuerdos de familia, comentarios de noticias de actualidad (de ese momento), lecturas, viajes a Barcelona y a Madrid, actos literarios, la política, visitas a prostíbulos, periodismo, bebida, estupendos retratos (como el de Salvador Espriu en su muerte), arte, Pla

Me ha resultado una lectura interesante la mayor parte del tiempo y me deja con ganas de buscar sus dos entregas anteriores. También me entero de que tiene novelas, relatos, ensayos, una recopilación de cartas famosas y un libro sobre Pla.

• Mitología imprecisa del escritor que dedica medio día a la literatura y la otra mitad al periodismo. Una casa junto al mar por resguardada entre las montañas. Largos fines de semana con algún cuerpo femenino, elástico y cómodo, en la cama, la cocina, hablando de libros. Compensar la gravitación insular de Mallorca con idas y venidas a Barcelona y Madrid. ¿Escribir u opinar? ¿Literatura privada o escritor público? Leer, sobre todo.

• Las Meninas, Mozart. ¿Cómo es que en un mundo tan bárbaro y mezquino nos haya sido legada tanta belleza, tanta armonía, tanto amor? ¿Cómo es que la naturaleza humana corrompida por el pecado original consigue a hacer batir tan alto el espíritu? Ahora dicen que todo es relativo. Pero ¿qué hay de relativo en las Meninas o Mozart?

• El intelectual llorica es como un cirujano que no pudiera ver sangre.

• Sólo hace millones de años que estamos en la Tierra y ya querríamos redactar la fe de erratas del padre infinito. De hecho, ahora nos toca contribuir a la perfección y no imaginar desperfectos. La invención literaria es una devolución ínfima que le hacemos a la Providencia, que nos ha autorizado el derecho y el don de tener una pluma entre los dedos.

• ¿Y si la combinación ideal fuera un 30% de Chateaubriand y un 70% de Stendhal?