Correspondencia de Truman Capote

CAPOTE_cartasBuen complemento a la biografía de Clarke (compilador también de este extenso epistolario). Me hubiera gustado, en su día, haber leído ambas cosas al mismo tiempo.

Capote queda retratado como un escritor de gran talento, con un ego infinito, obsesivo trabajador y cotilla incorregible. La mayoría de corresponsales la forma su pandilla homosexual (otros escritores, amantes, etc), algunas amigas y varios editores. Comenta sus libros y sus relatos, con especial atención a la extenuante redacción de A sangre fría.

La edición es bastante buena. Cada periodo viene introducido por Clarke y se da cuenta breve pero suficiente de quien es quien. No se dan las respuestas de los destinatarios ni, en su caso, las cartas que originaron las de Capote. Yo hubiera abreviado un poco el volumen pues muchas misivas sólo abundan en asuntos ya tratados antes.

El leopardo y la montaña. Breem

BREEM_LeopardoTercera de la novelas de Breem publicada en España. De la Britania romana nos vamos a Waziristan, en la frontera de la India británica con Afganistán, 1920. El experimento de la milicia pastún al servicio del Imperio se pone a prueba cuando toda la unidad militar del mayor Sandeman tiene que retirarse de su fuerte: el emir de Kabul ha proclamado la yihad. Afridis, mahsuds y wazires tienen que decidir con quienes están.

Para Sandeman no sólo está en juego su vida. Este es “su” proyecto. Es un hombre mediocre con un futuro incierto, que ha puesto mucho en este difícil destino militar.

La aventura de la retirada es dramática y está muy bien contada. 120 kms y 4 días. Muerte, estrategias, proverbios pastunes, momentos de balance de toda una vida. Como le ocurría a El enviado de Roma, no es tan sobresaliente como la insuperable El águila en la nieve, pero sí una buena novela.

Diario del artista. Gil de Biedma

GIL-DE-BIEDMA_DiarioEn un solo volumen recoge Galaxia Gutemberg toda la obra de Gil de Biedma: su Diario, su poesía (Las personas del verbo, 1975 y 1982) y sus ensayos y estudios literarios (Al pie de la letra, 1980).

El Diario, lo que he leído, correspondiente a 1956, cuando tenía veintisiete años, tiene tres partes: I, un viaje profesional a Filipinas; II, un breve informe producto de ese viaje; y III, el resto de su año en Barcelona. La parte III se publicó en 1974 con el título Diario del artista seriamente enfermo, y es la que vale la pena: leer y escribir, familia y amigos, citas, versos, tuberculosis, cartas, trabajo, un escritor sensible, culto y muy preparado. La parte II no tiene mucho interés y apareció, con la I, en la versión completa que se publicó en 1991 (Diario del artista en 1956). La parte I está plagada de relatos de encuentros homosexuales.

Un pasaje para que vean el tono y los asuntos:

Los españoles no ofrecemos demasiado interés en lo que se refiere a manifestación psicológica. Asombra comprobar de qué pocas cosas está hecho por dentro un español. Somos muñecos de resorte y así resulta aburrido nuestro trato y extremosa y simple nuestra literatura. Nuestra intimidad es esteparia e inmemorial.