Lodge. Trapos sucios

LODGE_Trapos_suciosSegundo libro de ficción que leo de Lodge, autor de mi archirecomendado El arte de la ficción. Es una novelita breve escrita a partir de una obra de teatro también suya.

Adrian Ludlow (novelista famoso ahora estancado) y su mujer Eleanor leen en su casa de campo una mordiente y agresiva entrevista de Fanny Tarrant a Sam Sharp, guionista de éxito y amigo del matrimonio. Adrian se cree fuera del juego de la fama y le atrae la idea de dar un escarmiento a la venenosa periodista y entrevistarla cuando ella se piense que le está entrevistando a él.

Es una historia sobre la celebridad, la vanidad, el trabajo creativo y el circo mediático.

La defensa de Tarrant: «Realizo una valiosa función cultural. Hay tanta publicidad en estos tiempos que la gente confunde el éxito con el logro auténtico. Yo les recuerdo la diferencia».

Está bien, sin ser sobresaliente, y se lee en un rato.

Ibargüengoitia. la ley de Herodes

IBARGÜENGOITIA_HerodesIbargüengoitia es un escritor mexicano fallecido en 1983 que dejó media docena de novelas, un libro de relatos y algunas piezas teatrales.

El título del libro de narraciones cortas, también el de la mejor de ellas, es una declaración de intenciones: en la vida las cosas no suelen salir como nos gustaría, y más vale ponerles buena cara, como hace el autor. Lo que más me ha gustado es el tono divertido, no chistoso ni ingenioso, más bien encajador, de todo tipo de situaciones que salen mal: artísticas, románticas, económicas o amistosas. Amables frustraciones (en el mundo abunda la mentira, la mezquindad y el egoísmo), cercanas al humor negro, que nos animan a padecer sonriendo.

Las fronteras de los géneros se las pasan los autores en patera todos los días, y más los buenos, así que no hay que preocuparse mucho, pero esto tiene más pinta de libro de memorias que de relatos de ficción.

Es un autor con bastante gracia y un estilo estupendo. Hacía tiempo que no leía cosas sudamericanas, y vuelvo a constatar que hay vida más allá (o al mismo tiempo) del boom. Me quedo con ganas de más.

Sara Mesa. Cuatro por cuatro

MESA_cuatro por cuatroAfortunadamente no me toca leer casi ningún premio literario y no me acerco a ellos por gusto. Algunas excepciones, como ahora he hecho con el Herralde de novela de 2012. Karnaval, el ganador de ese año me da un poco de miedo, y tiene mejor pinta la finalista, una joven escritora que vive en Sevilla.

Cuatro por cuatro cuenta la historia de un micromundo cerrado en forma de colegio interno de más o menos élite. Hay alumnos becados (Especiales) y otros que pagan. Todo lo exterior es apacible, elitista y sin tacha.

Pero enseguida se va desvelando un universo de violencias, humillaciones, droga, abusos y manipulación. Secretos. Pasados. Suicidios. Los directivos y algunos profesores siguen el lema de taparse un ojo y mirar con el otro. El estilo es bueno, de frases cortas y hay interés por los personajes desde el principio. Pero pronto se ve que es sólo una sórdida historia más de dominación que termina aburriéndome y que es ventilada por la vía rápida.